¿Te acuerdas del reloj calculadora?

¿Te acuerdas del reloj calculadora?

Los que ya tenemos cierta edad tuvimos una infancia dura. Vosotros, los pipiolos criados en el siglo XXI lo habéis tenido todo muy fácil. Ahora, si te gusta una chica, lo peor que te puede pasar es que tengas que conseguir su número de móvil. Y ni siquiera eso. Puedes conectar con ella a través de no se cuantas redes sociales. Nosotros, los que nacimos en plena era analógica, sí que teníamos valor. Si te gustaba una chica, teníamos que buscar su número en la guía teléfonica y llamar a un fijo, en el que lo más probable es que te contestara su madre…o su padre:
-Sí,
-Hola, está Laura
-¿De parte de quién?
-De Rodolfo
-¿Y tú quien eres?
– [ ( el que se la quiere #*”¿!Ç , no te digo)] un amigo del instituto

Eso sí que era valor, señor mío. Pero ahí no acababan los problemas. Las hombreras, esos cortes de pelo, y una multitud de aparatos tecnológicos que ahora nos darían entre risa y pena. Uno de estos aparatos fueron los relojes japoneses. En esos años, venían a ser lo que los productos chinos en nuestros días. Los japoneses reventaron varios mercados a base de vender lo mismo que ya se vendía, pero más pequeño y más barato. Y los relojes casio fueron los reyes del mambo.

Pero toda orgía desenfranada tiene un final demasiado amargo, como si fuese imposible terminar una fiesta sin resaca al día siguiente. Y en el caso de los relojes japoneses la resaca fueron los relojes con calculadora.

Reloj calculadora, con dos co#*$nes

No hubo niño que no tuviese o quisiese tener semejante engendro. Ni era un reloj útil, pues era más grande que los normales, ni era una calculadora, pues con esas teclitas de …. imposible hacer absolutamente nada. Pero daba igual. Se pusieron de moda y todo el mundo los quería. Y eso que entonces no había redes sociales ni nada parecido.

Como toda burbuja, esta se deshinchó. Estos engendros eran más caros que los normales, más incomodos y no valían como calculadora. Su recuerdo cayó rápidamente en el olvido, salvo para los más frikis entre los frikis.

¿Y toda esta parrafada para qué?

Porque toda esta parrafada tiene un sentido. Aparte de difundir las maldades de los años 80 para que la humanidad aprenda de sus errores, nuestro objetivo es hablar sobre algo que ultimamente también esta muy de moda, y también tiene forma de reloj.

Sí, hablamos de los smartwatch.

Se habla mucho de ellos. Son la última moda. Parece que se van a comer el mundo. Pero…seamos francos, ¿sirven para algo? ¿Es necesario pagar un extra para que un reloj te avise de que has recibido un correo?

Sin duda alguna el internet de las cosas va a ser una revolución en 3, 2 ó 1. Pero lo de los relojes, al menos tal y como están planteados ahora mismo….no terminamos de verlo. Reloj guapo guapo era el de Kit y David Haselhof, pero esto de hoy nos parece más moda snob que otra cosa.

iWatch, ven a buscarme ¿a qué no es lo mismo?

(Vistp 3 veces desde l 1/6/17, 1 vistas hoy)

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