Emprender en la tercera gran revolución humana

Emprender en la tercera gran revolución humana

emprender en la tercera gran revolución humana 

 

 

 

Emprender en la tercera gran revolución humana

Por suerte o por desgracia nos ha tocado vivir en la época de la tercera gran revolución humana, y hemos de ser conscientes de ello. Anteriormente a esta tercera gran revolución humana hubo otras dos, otras dos revoluciones que cambiaron la vida humana por completo, como esta tercera gran revolución humana la está comenzando a cambiar, aunque en esta ocasión, a mayor velocidad que las dos anteriores.

La primera gran revolución humana

La primera gran revolución humana no fue otra que el descubrimiento de la agricultura. Puede parecer algo menor, pero antes del descubrimiento de la agricultura los humanos éramos nómadas, íbamos de un lado para otro viajando al ritmo de los animales, que a su vez se movían al ritmo de las estaciones y las cosechas de la naturaleza.

Tras del descubrimiento de la agricultura, que no de la ganadería, los humanos se asentaron en poblaciones fijas. El motivo era evidente, había un terreno que cultivar, cosechar, y a la larga, proteger. Por tanto comenzaron a aparecer las primeras poblaciones sedentarias. Esto, junto con la aparición de la ganadería propició que comenzasen a aparecer las primeras propiedades, las primeras clases sociales, las primeras especializaciones laborales, etc, etc. El cambio fue tan brutal que al periodo anterior a la aparición de la agricultura y la ganadería se le llama paleolítico y al posterior neolítico, ahí es nada.

La segunda gran revolución humana

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La segunda gran revolución que cambio la vida humana de arriba a abajo fue la revolución industrial, o mejor dicho, las sucesivas revoluciones industriales. Hasta la aparición de la máquina de vapor todo se hacía de manera artesanal, los productos, los transportes, etc, todo era lento y laborioso, individual y artesano. Con la revolución industrial la vida humana cambia por completo. Aparece la máquina de vapor y este invento se aplica a otra multitud de inventos. Aparecen máquinas para producir cosas, máquinas para transportar cosas, el mercado se comienza a inundar poco a poco de productos, nacen los primeros centros comerciales, el consumismo tal y como lo conocemos hoy, etc.

Este cambio duró decenas, pero transformó la vida humana como no se había transformado desde hacía milenios. Al calor de estos cambios cayó el Antiguo Régimen y surge el mundo nuevo, muy similar al nuestro. Aparecen los obreros tal y como los hemos conocido hasta hace poco, los sindicatos, las huelgas, la lucha de clases, etc. Cayeron reyes y nacieron repúblicas, cayeron imperios y surgieron las naciones estado. Evidentemente todos estos cambios no tuvieron que ver directísimamente con la revolución industrial, pero un cambio llevó a otro, este al siguiente, etc.

La tercera gran revolución humana

Y en estos convulsos tiempos que nos ha tocado vivir estamos viviendo la tercera gran revolución humana que no ha hecho más que empezar. Internet y las nuevas tecnologías lo cambiarán todo de arriba a abajo. ¿Como era nuestra vida hace 20 años? Para los más jóvenes, les recordaremos como terminó un servidor el instituto:
– internet era una cosa de frikis (apenas se usaba ese término) que se usaba para hacer frikadas. Te  conectabas con el cable del teléfono y te cobraban el coste de una llamada local, aunque te conectases a un servidor en Denver, y eso entonces era la bomba
– apenas había páginas web, y las pocas que había eran tan feas a ojos de en día que seguro que muchos ni las mirarían
– la informática pre-Windows 95 era todavía tosca y fea para el usuario. Sí, bueno, estaban los Mac de Apple, porque Apple vendía ordenadores, no teléfonos, aunque vendía muy pocos.
– si te gustaba una chica, o un chico, había que conseguir su teléfono, y llamar a su casa, donde te lo cogían sus padres. Ya había teléfonos móviles, pero en 1995 eran poco comunes, muy poco comunes, y eran muy caros, tanto tenerlos, como usarlos.
– la gentía leía prensa escrita en papel
Y un montón de cosas más que los más jóvenes no creerían.

Esta tercera revolución no va a dejar nada como estaba antes. Las máquinas cada vez harán más trabajos humanos, por tanto, aquellos trabajadores que no sean capaces de aportar más que una máquina, lo tendrán muy mal.

Por supuesto en esta época que se nos viene encima habrá mucha gente que perderá su empleo, seguramente para siempre, pero creo que siempre habrá oportunidades. Recordemos que las necesidades humanas son ilimitadas, y por tanto siempre habrá un hueco que ocupar, aunque esos trabajos ahora ni se nos pasen por la cabeza.

Creo que a grandes rasgos los empleos y negocios del futuro pueden ir por dos grandes caminos:
– los relacionados con la imaginación y el talento humano
– los relacionados con los sentimientos humanos.

Empleo y negocio relacionado con el talento y la inventiva

Un robot puede calcular mucho más rápido que un humano. Su fuerza no se basa en la calidad de sus cálculos, que a través de un algoritmo se reducen a cálculos muy sencillos, sino en la velocidad. Una calculadora no hace cálculos más complejos que un cerebro humano, simplemente hace miles de cálculos sencillos en milésimas de segundo. Con esto quiero decir que es el cerebro humano el que nos ha llevado hasta aquí. El talento humano siempre será necesario. De momento robots como Siri no son capaces de crear nada que no esté programado en su algoritmo. Deep Blue ganó a Kasparov porque un humano la programó para que en su algoritmo pudiera ganar, pero todo lo que se escapa de un algoritmo es terreno al que los robotos no pueden llegar.

La inventiva humana siempre tendrá un hueco en los negocios. Gente creativa que sepa juntar el elemento A y el elemento W para crear otra cosa totalmente distinta e inimaginable en el momento anterior. 

Empleo y negocio relacionado con los sentimientos humanos. 

Los humanos no somos máquinas, somos humanos, y tenemos sentimientos. Nos gusta que nos cuiden, que nos protejan, que nos den conversación, que cuiden de los nuestros, de nuestras mascotas. En todo lo relacionado con la parte más “humana” de los humanos hay un sector de mercado que muy dificilmente se podrá cubrir con máqinas.

¿Demasiado catastrofista?

No soy pesimista con el futuro. El futuro brinda grandes oportunidades, pero sobrevivir nunca fue fácil. Y las nuevas tecnologías estan cambiando nuestra vida a un ritmo elevadísimo. En las fábricas actuales la tasa de producción por humano ya es más baja que hace unos cuantos años, cada vez hay más robots para todo, no solo para mover elementos pesados. Siri es un robot. ¿Cuanto tardaremos en ver telefonistas robots? ¿Acaso no es complicadísimo ya hablar con un humano en los centros de atención al cliente de las grandes empresas?

Cada año el avance de internet y las nuevas tecnologías es mayor. Con la mente puesta en 10 ó 20 años el panorama puede ser muy distinto, por eso hay que estar preparados y comenzar a adaptarnos ya.

El ser humano es un superviviente nato. Hemos colonizado desde los polos hasta los desiertos, islas del Pacífico y el Himalaya. Hemos sobrevivido a genocidios, hambrunas, plagas, guerras continuas…Está en nuestra genética ser previsores. Cuando hace miles de años los primeros homínidos guardaban agua y comida para los dias siguientes estaban demostrando ser muy similares a nosotros.

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