El rincón de Emilio

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Restaurantes de La Rioja, Santo Domingo de la Calzada, El Rincón de Emilio

Hoy hemos tenido la desgracia de ir a comer a El Rincón de Emilio, un restaurante de Santo Domingo de la Calzada, en la Plaza Bonifacio Gil, 7, cerca del Parador Bernardo de Fresneda.

Pésimo servicio en el día grande de las fiestas.

Digo que hemos tenido la desgracia de ir a comer a este restaurante porque hemos ido a celebrar el día grande de las fiestas del Santo, el 12 de Mayo, día de Santo Domingo. Hemos llegado a las 3 de la tarde, cuando nos dieron hora. El servicio ha sido pésimo. A las 5 de la tarde todavía estábamos esperando los segundos. Pasamos a contarles como ha sido la comida.

En descarga del restaurante es cierto que el día de Santo Domingo no es buen día para ir a comer a los restaurantes de Santo Domingo de la Calzada. Hay mucha gente comiendo fuera de casa y todo está a tope. Pero también es cierto que no es un día que te pille de sorpresa. Cada negocio ha de saber hasta donde puede llegar. El Rincón de Emilio no es un sitio barato, y un servicio tan pésimo como este no se puede tolerar con esos precios.

 

Mucho calor, sin sillas para niños, sin pan ni agua…

Al llegar hacía muchísimo calor. Llevamos 3 días con temperaturas por encima de 30 grados. No es razonable que a las tres de la tarde el aire acondicionado no esté funcionando, o lo esté casi sin potencia. Hacía muchísimo calor en el salón, y eso es algo que hace que la comida no sea agradable. Tampoco tenían sillitas o tronas para niños. Es cierto también que no es un sitio al que se suela ir con niños pequeños, pero desde luego sin sillas para ellas los padres irán mucho menos.  Llegamos a las tres y cuarto. Mi mujer se ausenta para ir a por silla para niños improvisada, lo que hace que tarden en tomarnos nota. Esto lleva a que se olviden de nosotros durante un largo rato. Para cuando nos toman nota ya son las cuatro de la tarde. Así estábamos, pasando calor, con una botella de agua que tardó varios minutos en llegar y sin una mísera rodaja de pan que llevarnos a la boca. El pan lo cobran a razón de 1.20 € por tres rodajas de chapata…Sin palabras. Me parece muy rastrero cobrar 1.2 por algo que tiene un coste de unos pocos céntimos. Y más teniendo en cuenta los precios del restaurante.

 

El tiempo pasa

 

El tiempo pasa, ya son las cuatro pasadas y nos sacan los entrantes. Langostinos flambeados al brandy, foie y una menestra de verduras. La menestra bastante corta, costaba unos 10 €. Los langostinos eran unos 8, y costaban unos 11 €. Unas croquetas pequeñas para un niño costaban casi 8 €. Todo barato. Digno de un servicio mucho mejor del que estábamos recibiendo.

 

Al fin llegan los segundos.

 

Son ya las cinco de la tarde cuando nos sacan los segundos. Un rabo de ternera, entrecot con patatas, solomillos a la pimienta, uno de ellos incomible por la cantidad de pimienta que llevaba. La verdad es que la variedad de la carta no me pareció que justificase los precios. La mayoría de los platos de carne, por ejemplo, eran entrecot con patatas, o solomillo con patatas, nada del otro mundo, y sus precios superaban los 10 € claramente por algo que no es nada del otro mundo.

Los postres al menos los sirven rápido. Yo no pedí postre porque ya estaba asqueado del servicio. De no ser porque pedimos una bandeja de pan, me hubiera quedado con bastante hambre, y eso teniendo en cuenta que la factura por persona fue de 35 €. Pagar 35 € para quedarse con hambre es muy lamentable. Un servicio pésimo y pasando hambre.

 

 

En fin, que no me ha gustado nada. La factura final ha sido de 212 €, y el valor del servicio estaba muy por debajo de ese precio. Encima, para colmo, pese a que no teníamos pan hasta que no lo hemos pedido al final, se equivocaron y nos querían cobrar 7 raciones de pan, haciendo un total de casi 10 €…que casualidad.

Mal desde el principio hasta el final. Lo siento por el camarero que nos atendió porque era altamente competente, pero con ese servicio el destino del restaurante está bastante dañado.